Carracedo, considerado uno de los grandes valores de la lucha ecuatoriana, demostró su jerarquía desde el primer combate. Su camino al oro fue una exhibición de técnica y constancia:
1. Primer combate:Venció 3-0 al local Percyvall Jibaja (Perú).
2. Segunda presentación: Superó 3-2 en un duelo cerrado a su compatriota Héctor Hernández.
3. Tercer combate: Se impuso 3-1 ante otro peruano, Pedro Toribio.
4. Cuarta presentación: Derrota categórica 5-0 al mexicano Abisai Camacho.
5. Semifinal: Dominó 4-1 al salvadoreño Kevin Alemán.
6. Final: Revalidó su triunfo ante Héctor Hernández, venciéndolo nuevamente, esta vez por un contundente 3-0.
Este logro es fruto del «gran trabajo constante» de Carracedo junto a sus pilares fundamentales: sus padres y a la vez entrenadores, César Carracedo y Sonia Véliz. Su guía y apoyo han sido clave en el desarrollo y los éxitos del joven luchador manabita, quien sigue dando gloria al Ecuador y representando con orgullo a su provincia, Manabí.
Destacamos el trabajo del entrenador del alto rendimiento Adolfo Chacón que estuvo a cargo de la selección nacional de lucha.
Mira al Mundial
La dureza de los combates frente a grandes referentes panamericanos sirve como excelente preparación para el próximo desafío de Carracedo: el Campeonato Mundial Sub-20 de Luchas, que se celebrará en Bulgaria del 21 al 24 de agosto. El oro de Lima llega en el momento perfecto para afrontar la cita global con plenitud de condiciones.
¡Grande, Clisman! ¡Felicitaciones, Campeón Panamericano! 



